Analizar

La información recopilada en campo deber servir para desarrollar un análisis pormenorizado de las zonas arqueológicas. Esto comprende los siguientes pasos:

  1. Importar y procesar la información registrada en campo: corregir errores y hacer manejables y comprensibles los datos aportados por diversos sensores.
  2. Cruzar todas las fuentes de información para su análisis comparado, utilizando las Tecnologías de Información Geográfica, en especial los SIG, para superponer todas las capas mediante un sistema de referencia común.
  3. Analizar el componente espacial de toda la información extraída de los datos: valorar relaciones de proximidad, patrones de distribución, orientación, asociación entre variables etc.
  4. Modelar: simular procesos del mundo real a partir de los datos capturados para entender la lógica de las comunidades del pasado (por ejemplo la circulación a través de la trama urbana, o el volumen y densidad de la población de un asentamiento, el control visual o la eficacia de las defensas de una muralla).
  5. Interpretar: valorar el significado cultural, social, económico, ritual etc. de las estructuras arqueológicas detectadas (por ejemplo plantear la funcionalidad de diferentes tipos de estructuras, valorar los sistemas de organización de las comunidades a partir del tipo y forma de agregación de las viviendas).