Conocer

Nuestro primer objetivo dentro del proceso de trabajo es captar información que nos permita conocer mejor diversos aspectos de las zonas arqueológicas:
• El soporte físico de la ocupación humana en el medio natural: el sustrato geológico, la configuración de la topografía.
• La dinámica geo-arqueológica: cómo los depósitos y estructuras generados por la ocupación humana han interactuado con la geología y los procesos geomorfológicos a lo largo de la ocupación del sitio y con posterioridad a su abandono.
• El contexto arqueológico enterrado. La organización del espacio en el interior del asentamiento: detectar el trazado de calles y espacios públicos, definir el urbanismo, localizar y definir de manera individualizada posibles edificios y otras estructuras.
• Conocer mejor la secuencia de ocupaciones, determinar la presencia de superposiciones, detectar cambios en la organización del espacio, definir la estratigrafía y la variación espacial de la potencia de los depósitos arqueológicos, su encaje en el sustrato rocoso.
• El impacto futuro: valorar cómo los resultados del proyecto pueden contribuir a la gestión y planificación futura de las zonas arqueológicas, permitiendo establecer prioridades de cara al uso de métodos invasivos como la excavación, determinar zonas de reserva para investigaciones futuras o encauzar la visita y aprovechamiento del sitio por parte del público.