Inducción electromagnética

Los sensores de Inducción Electromagnética (IEM) se emplean para la prospección geofísica de sitios arqueológicos con el objetivo detectar anomalías en las variaciones naturales del suelo en el que están enterradas las estructuras. Estas alteraciones se observan mediante la medición de la conductividad eléctrica aparente (CEa), que se define como la media ponderada en profundidad de la conductividad eléctrica global del suelo. El éxito de la prospección mediante inducción electromagnética depende del contraste que se alcance entre las estructuras arqueológicas y la respuesta propia del terreno donde se encuentren enterradas. Para ello es fundamental que exista un grado de humedad suficiente para que los cambios sean acusados. Así, los muros y demás estructuras poseen una baja conductividad, mientras que las fosas y estructuras negativas poseen conductividades más altas.

El DUALEM S1 es un instrumento geofísico, fabricado por DUALEM INC. (Milton, Ontario, Canadá), que registra la CEa por medio de la IEM. El aparato está formado por un transmisor de corriente y dos receptores colocados en vertical y horizontal al mismo, separados del primero por una longitud de un metro. El transmisor crea una corriente eléctrica que genera un campo electromagnético que penetra en el suelo y, según las propiedades de este, varía el tiempo de respuesta, generando campos secundarios que son detectados por los receptores. La relación entre el campo primario y el secundario es una función de la diferente conductividad del suelo. Así mismo, al poseer dos receptores puede medir la CEa a dos profundidades diferentes: la perpendicular que alcanza 0,5 m y la horizontal, que mide hasta 1,5 m . Este aparato, al igual que el resto de sensores EMI, tiene la ventaja de que no es necesario un contacto directo con el suelo, lo que es muy útil a la hora de prospectar zonas poco accesibles. En contrapartida, son muy sensibles a la presencia de interferencias metálicas o magnéticas y las mediciones han de ser calibradas, ya que los cambios en la temperatura ambiental afectan al instrumento.